UNA
ATENCIÓN TEMPRANA DESDE LA VISIÓN HOLÍSTICA:
CONCEPTOS CENTRALES
En AT, ciertos
supuestos básicos son de indispensable consideración:
- La vida presenta dos características
fundamentales: se desarrolla y tiene lugar en un contexto.
- En base a otras definiciones
(Wernicke 1990, Cirigliano 1995), se llama Atención
Temprana al conjunto de abordajes educativos y terapéuticos
que en sujetos de corta edad, de desarrollo actual o futuro
quizás anormal, buscan suscitar intencionadamente el
desarrollo de ciertas potencialidades y habilidades que podrían
encontrar dificultades para su oportuna manifestación.
- Todo ser humano es un sistema
funcional global que puede interpretarse según diversas
dimensiones, a saber físico-molecular, biológica,
emocional, intelectual y espiritual
- El ser humano interactúa
con su ambiente en diversos niveles de profundidad de la interacción:
necesidades primordiales, sentimientos básicos, pensamientos
y conductas. Los niveles más profundos definen y limitan
los más superficiales. En edades muy tempranas el pensamiento
en formación aún no puede ejercer su función
directriz sobre la conducta, que está directamente a
cargo del nivel emocional. Esto último es observable
asimismo en casos de una gran intensidad emocional actual o
de ausencia de desarrollo o capacidad actual suficientes del
pensamiento.
- Los fenómenos que tienen
lugar en el ser humano no son clasificables por ejemplo como
biológicos, emocionales o intelectuales. Es el observador
el que, empleando los medios de diagnóstico situacional
de que dispone, fragmenta la realidad y recorta el fenómeno
para adecuarlo a su observación. No es correcto, en consecuencia,
decir “esta depresión es biológica y ésta
otra, psicológica”, porque siempre será
inevitablemente ambas cosas a la vez.
- El ser humano interactúa
desde todos sus niveles de profundidad al mismo tiempo. Toda
comunicación lo es simultáneamente de necesidades
primordiales, sentimientos, pensamientos y conductas. Es el
receptor el que decide fragmentar el mensaje en su conciencia,
y rotularlo por ejemplo como emocional o intelectual. Puede
hacerse la fácil prueba cotidiana de formular cualquier
frase, aún la más simple, y ponerla enseguida
bajo todas estas posibles lupas.
- Las dimensiones y los niveles
de profundidad de la comunicación que hemos mencionado
no siempre llegan a la conciencia del profesional, en tanto
ser humano, o no siempre corresponden a su voluntad profesional
explícita. No obstante todos los planos y niveles existen
siempre (en el niño, en sus familiares y en el profesional)
y la interacción entre todos ellos siempre tiene lugar,
a conciencia o no, por voluntad o no. Por ende, los profesionales
de cualquier disciplina no podrán escudarse en los límites
de su campo profesional para argumentar que "no se dedican"
a tal o cual aspecto. A lo más, podrán especializarse
en un aspecto (el vínculo, la motricidad, etc.), pero
siempre sin desconocer que lo hacen resaltando una parte del
todo global que el otro constituye. En nuestra postulación,
aquellos profesionales que insisten en trabajar solamente desde
un único campo profesional, sin hacerse cargo de los
demás aspectos de la interacción no consciente
y no voluntaria hacen daño por omisión.
- Esto exige la formación
de todo profesional de la AT en innumerables aspectos, por ejemplo
formación de sistemas funcionales en las fases de desarrollo
normales, patologías de las primeras fases del desarrollo
correspondientes a las diversas nosografías, psicodinámica
y psicopatología del vínculo familiar y madre
- hijo; técnicas de orientación psicoeducativa
a los padres; técnicas de abordaje corporal y vincular
a emplear en niño y padres, etc.
- Puesto que la vida se inicia
con la concepción, debemos trabajar en AT desde ese momento.
Tenemos al nacimiento como un evento más, si bien de
gran importancia, en la secuencia de fenómenos vitales.
- Es un interjuego de estímulos,
que logra la fusión de la cigota, lo que permite la vida.
- El estímulo es todo
aquello que produce un movimiento o, lo que es lo mismo, una
comunicación: También los estímulos pueden
leerse fragmentariamente como una (re)configuración atómico-molecular,
una (re)acción biológica, una emoción,
un pensamiento o un (re)encuentro espiritual.
Fuentes:
- Wernicke, C. G.: Plan de abordaje
para el diagnóstico y el tratamiento tempranos. Tiempo
de Integración Año VIII nº 40, Buenos Aires 1993
- Ib. id.: Estimulación temprana (precoz) y tempranísima.
Suplemento Eduterapia n° 4, Buenos Aires 2001
- Ib. id.:Atención temprana: Aspectos básicos.
Suplemento Eduterapia 17, Buenos Aires 2005