EL
MODELO TRANSDIMENSIONAL EN ADD: CONCEPTOS BÁSICOS
1. El ser humano comienza su
vida con la concepción, como un ser inacabado. Al paso
del tiempo, requiere de estímulos que permitan a sus
potencialidades transformarse en habilidades primero y finalmente
en capacidades. Este desarrollo pasa por fases, e inevitablemente
tiene lugar en un contexto.
El intercambio con el contexto
permite recomponer constantemente el equilibrio del sujeto.
Las normales fluctuaciones de ingreso y egreso tienen lugar
alrededor de un eje central de estabilidad.
Éste es la resultante
sistémica y dinámica de todos sus ejes parciales,
otra manera de decir que el ser humano es un sistema funcional
abarcativo de muchos subsistemas de funcionamiento.
Este eje de estabilidad puede
entenderse como los rasgos de máxima coherencia y máxima
permanencia en el tiempo que el sujeto presenta. Está
conformado por sus características más centrales,
tanto se las considere en sus dimensiones molecular, biológica,
emocional, cognitiva o espiritual. Así, este eje sistémico
y dinámico debe entenderse como transdimensional.
La actividad puede entenderse
como trasmutación interna constante de un organismo o
parte de él; y también, como interacción
constante con su contexto. Producen actividad la necesidad de
autosatisfacerse y completarse, los sentimientos primordiales
y de interacción, el pensamiento y la expresión
(sobre todo motora).
Ilya Prigogine, Premio Nobel
de Química, describió en 1975 lo que llamó
“estructuras disipativas”, que podemos definir como
un proceso de autoorganización por fluctuación
del sistema más allá del umbral crítico
de estabilidad.
La actividad depende siempre
de las necesidades primordiales del sujeto. Es que la finalidad
última de la actividad es la búsqueda de aquellos
estímulos contextuales que el individuo o sus partes
requieren para su satisfacción. De la miríada
de estímulos que el contexto naturalmente presenta, el
ser humano busca y capta aquellos que requiere para su (re)organización
y la (re)estabilización de su normal fluctuación.
La visión holística
del ser humano implica la conceptualización de la actividad
como un sistema siempre transdimensional, esto es, objetivable
siempre desde las diversas dimensiones de descripción
del ser humano, las diversas facetas en que para comodidad de
su estudio se ha dividido su dimensión humana única.
2. Debe establecerse por ende una clara distinción entre
actividad, como fenómeno vital general de un sujeto determinado,
y conducta, como lectura de esa actividad por el contexto de
ese individuo.
Toda actividad del sujeto o de
un grupo leída por la cultura circundante como in-adaptada
a sus patrones definitorios puede ser considerada un “problema
de conducta”.
Se establece por lo tanto una
Zona de Contacto, de interacción, entre sujeto y observador.
Dicha zona es fácilmente reconocible a nivel biológico
(piel, mucosas), pero debe considerársela asimismo en
los niveles emocional y cognitivo (Watts 1972).
Educación y terapia
no deben basarse en la conducta del sujeto, ya que ésta
sólo comporta la lectura (siempre tendenciosa) del educador
o terapeuta.
Educación y terapia
deben basarse imprescindiblemente en los indicadores de la organización
interna del sujeto, esto es, en la etapa de desarrollo que éste
está transitando, con el conocimiento más acabado
posible de la historia vital de éste.
Educación y terapia
resultan imposibles, como aportadoras de estimulación
enriquecedora de sistemas funcionales en el primer caso y correctora
en el segundo, sin respeto por las necesidades primordiales
y los sentimientos primordiales del sujeto en cada momento de
su vida.
3. Según el DSM-IV-TR, el déficit de atención
debe denominarse “Trastorno por déficit de atención
con hiperactividad” (TDAH = ADDH). No obstante, se trata
de una traducción en que los traductores han creído
conveniente usar la preposición “por”, con
lo que sugieren causalidad; en todo caso debería denominarse
Trastorno con o trastorno de déficit de atención.
Con todo, creemos que mejor sería mencionarlo como “trastorno
por déficit de resistencia a las exigencias del ambiente”,
lo que indica en el nombre mismo sobre qué habrá
que operar.
4. Un modelo transdimensional no es primordialmente “emocionalista”
o “culturalista”. Desde un enfoque sistémico-dinámico-transdimensional
no existe una dimensión que sea mejor que la otra, o
previa a la otra. La desatención es simultáneamente
una alteración de neurotransmisores y de la actividad
motora y de los estímulos ambientales, de las emociones
y de los pensamientos. Sólo que de los innumerables subsistemas
que conforman el sistema “desatención”, los
observadores están capacitados (por su historia personal
y su formación) para observar unos y no otros. La descripción
del cuadro será por tanto muy diferente si la formación
del observador ha sido biológica o psicológica.
Su deformación consiste en creer que lo que observa es
el todo, actuando como si su diagnóstico fuese global
y su terapia, la única valedera.
En educación y terapia,
es la creencia del observador la que coloca la etiología
dentro del sujeto o fuera de él.
La satisfacción de necesidades
primordiales como estrategia básica produce en el individuo
siempre el desarrollo de una confianza primordial, base de todo
vínculo, a su vez base de toda relación pedagógica
o terapéutica.
Fuentes:
• Wernicke, C. G.: Educación,
reeducación y necesidades básicas. Cuadernos de
Psicomotricidad y Educación Especial año
2 nº 4:5-31, Buenos Aires 1991
• Ib. id.: El niño inquieto y el trastorno de atención.
Eduterapia nº 2, Buenos Aires, 1995
• Ib. id.: El diagnóstico de trastorno de déficit
de atención y sus límites. Suplemento Eduterapia
n° 3, Buenos Aires 2001
• Ib. id.: Actividad, conducta y problemas de conducta.
Suplemento Eduterapia n° 15, Buenos Aires 2004.
• No exija
lo inexigible
• No exija lo que supera la edad madurativa de ese niño
en particular
• No exija cuando los rendimientos demandan gran esfuerzo
• Dé consignas claras, breves, simples, cumplibles
• No castigue, no amenace, no atemorice, no vapulee
• No culpe, no compare, no ridiculice
• Ponga orden, rutina y previsibilidad en el ambiente
• Valore los aspectos positivos de la personalidad
• Felicite los logros y perdone los yerros
• Pida responsabilidades de las que usted esté seguro
que el niño podrá cumplir
• Respete al niño en sus necesidades, sentimientos,
pensamientos, motivaciones
• Tranquilícese, como forma de tranquilizar el ambiente
• No apure; no imponga su ritmo
• No sobreproteja, pero proteja
• Permita al niño ser copartícipe del manejo
de su propia vida
• No lo haga sentir único responsable de la situación:
No lo es
• Ayúdelo en lo que pide o cuando notoriamente no
puede
• Exprese usted sus sentimientos: callar aumenta las tensiones
• No moralice ni apele al control de la conducta por el
niño mismo
• Trate de entender cómo se siente el niño,
en vez de juzgar cómo se comporta
• Dense tiempo, estén juntos, permítanse la
expresión de sentimientos
• Demuestre su afecto de todas las maneras posibles siempre.
• Revise su máximo objetivo: ¿felicidad o
rendimiento?
De Wernicke, C. G.: El niño inquieto y el Trastorno de
la Atención. Eduterapia Vol. 2 nº 2: 41-58, Buenos
Aires 1995.
ESCRITOS
DEL PROF. CARLOS G. WERNICKE SOBRE EL TEMA:
- Transgresiones
legales en los jóvenes (actualización para la
edición española). En: Ecología en clínica
pediátrica, de Ettore Rossi y col., Ed. Méd. Panamericana,
Buenos Aires 1975
- Disfunciones encefálicas mínimas: Definición
operativa. Rev. Arg. de Psicopedagogía 3:19-27, Buenos
Aires 1981
- Sistemas funcionales encefálicos y detección
de su disfuncionalidad. Rev. AAOFM Vol. 18 nº 55-56:57-64,
Buenos Aires 1984/85
- Sistemas funcionales y necesidades para el desarrollo de la
personalidad. En: Cultura, Sociedad y Medio Ambiente en el Proceso
de Aprendizaje del Niño, de Ester Precht y col., Educares,
Santiago, Chile, 1986
- Prólogo para la edición en español. En:
Frostig, M., y Müller, H.: Discapacidades “específicas”
de aprendizaje en niños, Ed. Méd. Panamericana,
Buenos Aires 1986
- Prólogo para la edición en español. En:
Touwen, B.: Examen del niño con disfunción encefálica
mínima, 1986
- Qué hacer ante el niño inquieto. Tiempo de integración
año IV nº 16, Buenos Aires 1990
- Lesión cerebral o disfunción encefálica:
la importancia de un buen diagnóstico. Tiempo de integración
año IV nº 17, Buenos Aires 1990
- Las necesidades básicas. Tiempo de Integración
año IV nº 18, Buenos Aires 1990
- Educación, reeducación y necesidades básicas.
Cuadernos de Psicomotricidad y Educación Especial año
2 nº 4:5-31, Buenos Aires 1991
- No todo es "orgánico”. Tiempo de Integración
año V nº 25, Buenos Aires 1991
- ¿Cuál es el diagnóstico de mi hijo? Tiempo
de Integración año VI nº 26, Buenos Aires
1991
- Therapie des Kindes: Sättigung der Grundbedürfnisse
(Terapia del niño: satisfacción de las necesidades
básicas). En: Dokumentation 1. Internationaler Kongress
"Festhalten" in Regensburg, de Gesellschaft zur Förderung
des Festhaltens (comp). Edición de ésta última,
Stuttgart, Alemania 1991
- Pedagogía y necesidades básicas. Educación
Hoy nº 0 año. Montevideo, Uruguay 1993
- Educación holística y pedagogía Montessori.
Educación Hoy nº 10, Montevideo, Uruguay, 1994.
Reeditado como Educaçao holística e Pedagogía
Montessori, en Meta n° 2, Año 1, Brasil 1999
- El niño inquieto y el trastorno de atención.
Eduterapia nº 2, Buenos Aires, 1995
- Castigo y Pedagogía. Cadernos Pestalozzi Vol II n°
3, Niterói, Brasil 2000
- Sistemas funcionales y discapacidades de aprendizaje. Suplemento
de Eduterapia nº 6, Buenos Aires 2001
- El diagnóstico de trastorno de déficit de atención
y sus límites. Suplemento Eduterapia n° 3, Buenos
Aires 2001. También en: http://www.uclm.es/bits/sumario/sumario.asp
- Die Lebensgeschichte als Basisdokumentation für die diagnostische
Arbeit in der Kinderpsychopathologie. En: Reader - Internationale
Woche 2002, Fachbereich 12, Erziehungs- und Bildungswissenschaten,
Universidad de Bremen, Alemania 2002.
- Historia de la vida como parte del trabajo diagnóstico.
Suplemento Eduterapia n° 10, Buenos Aires 2003
- Todo tiene un límite. Asdra 15(46):20-23, Buenos Aires
2003.
- Das unruhige Kind und das Aufmerksamkeitsdefizit-Syndrom (El
niño inquieto y el síndrome de déficit
de atención). En: www.spkg.ch,
Suiza 2003
- Actividad, conducta y problemas de conducta. Suplemento Eduterapia
n° 15, Buenos Aires 2004
- Déficit de atención: Un desafío para
padres, docentes y profesionales. Informa Nº 1, Buenos
Aires 2004
- Proyecto padres orientados. Suplemento Eduterapia n° 12,
Buenos Aires 2004
- Con AS Mabel Fernández: Motivación y Desmotivación,
Causas y Estrategias. Suplemento Eduterapia n° 16, Buenos
Aires 2004
- Statik und Dynamik des Aufmerksamkeitsdefizits (Estática
y dinámica del déficit de atención). En:
Aspekte der MusikMedizin und Musiktherapie, de Spintge, R. Por
publicar en Alemania, 2006.